martes, 17 de febrero de 2009

El bautizo...

Con talante abierto, sin ninguna frontera, más alla de las teclas de un ordenador, y sin ningún corrector ortográfico, ni semántico (este último grupo más feroz y despiadado aunque más vacío), nace este blog; con el peligroso reto de situar reflexiones, historias, comentarios, retales de rimas y cualquier hecho literario que merezca algún tipo de mención, en su ubicación histórica adecuada. Es decir, en el pasado y la memoria individual del creador que no va unida en tiempo y espacio con nada más.

Textos de paso, porque todo es pasajero, como la afición a escribir, aún no siendo ni cargado por tu navegador de páginas web. Por este hobby a combinar palabras de nuestra amada R.A.E. de manera sencilla y compleja, pero a la vez efectiva y rítmica, al menos por el intento. Por escribir lo que pasó por la mente, lo que pasará y lo que nunca ha pasado. Y sobre todo, por llenar la desidia de esta nueva juventud, de acción, de ideas y de pasotismo. Por el presente, por el pasado, por el futuro y, como no, por las peligrosas rubias de bote que en el relicario de sus escotes perfumaron mi juventud.

Bienvenidos a textos de paso.

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